El Ministerio de Educación de Tucumán documentó casos de apuestas online dentro de instituciones educativas de la provincia. La ministra Susana Montaldo reconoció a LA GACETA la presencia del problema en las escuelas y sostuvo que esas conductas deben ser interpretadas como señales que requieren la intervención de los adultos.
“Son llamados de atención”, afirmó la funcionaria. Explicó, además, que pueden aparecer en distintos sectores sociales, aunque advirtió que adquieren mayor fuerza en entornos donde la valoración personal queda asociada al estatus económico.
El Mundial 2026 impulsó las apuestas y aumentó los intentos de acceso de adolescentesLas apuestas online se incorporaron a la vida cotidiana de los adolescentes a través del celular. Ya no requieren ingresar a un casino ni encontrarse físicamente con un apostador: las plataformas, las transferencias y los intermediarios digitales permiten jugar desde cualquier lugar, incluso durante una clase.
El fenómeno ocurre en un contexto de acceso cada vez más temprano a los dispositivos. La encuesta Kids Online Argentina 2025, elaborada por Unicef y Unesco, indicó que el 95% de los chicos de entre nueve y 17 años tiene acceso a un teléfono propio con internet. La edad promedio de llegada del primer celular es de 9,6 años.
Apuestas online: Pálpitos afirma que el 10% de los intentos de registro corresponde a menoresEl mismo estudio mostró que el 24% de los adolescentes de entre 12 y 17 años había apostado dinero online alguna vez. Por eso, el desafío educativo no consiste únicamente en determinar cuándo puede utilizarse un teléfono dentro del aula, sino también en acompañar lo que los estudiantes hacen en los entornos digitales.
Una pedagogía del cuidado
Montaldo explicó que el Ministerio aborda estas situaciones desde lo que definió como una “pedagogía del cuidado”. El objetivo, señaló, no es desconocer la presencia de la tecnología, sino enseñar a utilizarla y establecer límites junto con las familias.
“Los chicos interactúan mucho con las pantallas, por eso queremos que haya un equilibrio tanto en las escuelas como en las familias sobre el uso de las nuevas tecnologías porque son una realidad”, dijo.
En ese punto, la funcionaria agregó que este enfoque busca que las “sociedades de consumo” no se los lleven puestos a los chicos” y que puedan ver que cada uno es valioso por su calidad de persona.
“En la pantalla pesa menos”: cómo el dinero digital facilita las apuestas entre adolescentesLa ministra también puso el foco en una demanda que, según señaló, expresan los propios estudiantes: contar con adultos disponibles para escucharlos. “Los adolescentes requieren y manifiestan explícitamente que necesitan más comunicación con las familias y en las escuelas”, sostuvo.
Esa intervención puede comenzar a partir de una advertencia de los compañeros. Silvina Diez del Valle, psicóloga y coordinadora del Circuito Tres del Gabinete Pedagógico Interdisciplinario del Ministerio, explicó que, en muchos casos, son otros estudiantes quienes se acercan a los adultos porque están preocupados por lo que le ocurre a un amigo.
Cambios de humor, aislamiento y abandono: las señales que pueden revelar que un adolescente tiene problemas con las apuestas online“Es fundamental generar espacios de diálogo para que los chicos puedan expresar lo que están atravesando, porque lo que no se habla después termina explotando”, advirtió.
Qué herramientas tienen las escuelas
Las instituciones cuentan con la Guía Provincial para el Abordaje de Situaciones Escolares Complejas, una herramienta general que orienta a directivos y docentes ante diferentes problemas que pueden afectar a los alumnos.
Diez del Valle precisó que la guía fue formalizada mediante la Resolución 2452/25, aunque ya se utilizaba y difundía en capacitaciones. “Se venía utilizando y socializando mediante capacitaciones a todos los actores escolares, porque es una guía flexible, de fácil comunicación y manejo”, señaló.
La existencia de una guía, sin embargo, no reemplaza la necesidad de reconocer las señales. Mentir para conseguir dinero, abandonar actividades, faltar a clases, perder interés en los vínculos o pensar constantemente en apostar pueden advertir que una práctica dejó de ser ocasional.
Natalia Jiménez Terán, psicopedagoga y especialista en Neurociencias, explicó a este diario que la cercanía del celular facilita el acceso y pidió observar el comportamiento desde edades tempranas.
“Las estadísticas señalan que la mayor parte de las apuestas se realizan desde el celular, porque es más cercano, y que los varones tienen mayor predisposición. Entre los 13 y 19 años es una edad de alerta, pero siempre hay que mirar desde mucho antes porque los chicos empiezan a tener acceso al teléfono, y juegan con sus pares a estos juegos”, sostuvo.
La especialista diferenció una práctica ocasional de una conducta problemática. En el primer caso, la persona puede detenerse, acepta las pérdidas y la actividad no afecta sus estudios, sus relaciones ni su vida cotidiana. La dificultad aparece cuando no logra dejar de apostar, comienza a mentir, usa dinero destinado a otros fines o abandona actividades para seguir jugando.
Frente a esas señales, Montaldo, Díaz del Valle y Jiménez Terán coincidieron en que la escuela no puede actuar de manera aislada: la prevención y el acompañamiento requieren un trabajo conjunto entre docentes, equipos interdisciplinarios y familias.
Apuestas digitales: la puerta de entrada hacia las adiccionesLa ministra propuso, además, ampliar la discusión y pensar qué vínculos promueve la sociedad frente a la promesa permanente de competir, ganar y obtener dinero rápidamente. “Es importante volver a hablar de la fraternidad y de los valores”, concluyó.
Esta nota forma parte de una producción especial de LA GACETA sobre las apuestas online entre adolescentes, sus formas de acceso, sus consecuencias y las responsabilidades de las familias, las escuelas, el Estado y las empresas del sector.